A bordo, el equipo de protección respiratoria y el material contraincendios tienen dos exigencias que no se dan en tierra: hay que responder sin ayuda exterior, y hay que pasar una inspección que mira la documentación tanto como el material.
Qué necesita un armador o un astillero
El buque tiene que llevar los equipos autónomos y las botellas de a bordo revisados y dentro de plazo, con los certificados en el registro correspondiente para presentarlos ante Capitanía Marítima o la sociedad de clasificación. La ventana de trabajo suele ser corta —una escala, una parada técnica en varadero— y el material no siempre puede salir del barco. Además, buena parte del trabajo en astillero es también trabajo subacuático: inspección de casco, hélice, ánodos y obra viva.
Marco normativo aplicable
- Convenio SOLAS, capítulo II-2 — equipos de respiración autónomos y material contraincendios de a bordo, y su mantenimiento periódico.
- RD 809/2021 e ITC EP-5 — inspección y retimbrado de las botellas de aire comprimido.
- EN 137 (equipos autónomos) y EN 12021 (calidad del aire respirable de carga).
- RD 550/2020 — actividades subacuáticas, para la parte de inspección y trabajo en obra viva.
- RD 773/1997 — utilización de EPI y formación del usuario.
Cómo trabajamos con el sector naval
Servicio técnico oficial de las principales marcas y taller multimarca: revisamos equipos autónomos, máscaras, reguladores y equipos de línea de aire, y retimbramos botellas en banco propio con sello admitido por Industria. Cada equipo sale con su certificado, listo para el registro de a bordo. Cuando el material no puede salir del buque, intervenimos in situ.
La división subacuática cubre la otra mitad del trabajo: inspección y filmación de casco y hélice, limpieza de obra viva, sustitución de ánodos, recuperación de objetos y reparaciones bajo el agua, con buzos titulados, ROV propio e informe técnico de lo encontrado.