La protección respiratoria se divide en dos familias que trabajan de forma completamente distinta. Los equipos filtrantes limpian el aire del ambiente antes de que lo respires. Los equipos aislantes te suministran aire desde una fuente independiente, sin usar el aire de tu alrededor. Elegir una u otra no es una preferencia. Es una decisión técnica que depende del contaminante, de su concentración, del oxígeno disponible y de si el ambiente puede cambiar durante el trabajo.
Este artículo explica cómo se decide entre las dos, qué filtros existen y para qué sirven, cómo se calcula el factor de protección necesario y en qué escenarios estás legalmente obligado a usar un equipo aislante. Toda la normativa española de referencia está recogida en el portal de protección respiratoria del INSST, al que enlazamos a lo largo del texto para que puedas consultar las fuentes originales.
Las dos grandes familias

Equipos filtrantes (dependientes del ambiente)
Purifican el aire del entorno haciéndolo pasar por un filtro antes de que llegue a las vías respiratorias. Incluyen las mascarillas autofiltrantes (FFP1, FFP2, FFP3 según UNE-EN 149), las medias máscaras y máscaras completas con filtros intercambiables (UNE-EN 140 y UNE-EN 136) y los equipos de ventilación asistida con turbina.
Ventaja: son ligeros, cómodos, baratos y permiten trabajar durante horas. Limitación crítica: solo funcionan si el aire del ambiente contiene suficiente oxígeno y el filtro es capaz de eliminar el contaminante que hay en él. Si el ambiente cambia, el equipo deja de proteger.
Equipos aislantes (independientes del ambiente)
Suministran aire respirable desde una fuente exterior. Incluyen los equipos de respiración autónoma (ERA) con botella de aire comprimido a la espalda (UNE-EN 137), los equipos de línea de aire alimentados desde un compresor o rack de botellas fijo (UNE-EN 14593 y UNE-EN 14594) y los equipos de escape para huida (UNE-EN 402, UNE-EN 403 y UNE-EN 1146).
Ventaja: protegen frente a cualquier atmósfera, incluidas las que tienen oxígeno insuficiente o contaminantes desconocidos. Limitación: son pesados, incómodos, caros y su autonomía es limitada: depende de la botella y del esfuerzo, y con trabajo duro queda bastante por debajo de la nominal.
Cuándo se puede usar un equipo filtrante
La NTP 787 del INSST y la norma UNE-EN 529 (guía de selección) son las referencias para elegir. Para que un filtrante sea la opción correcta tienen que cumplirse a la vez estas cinco condiciones:
- El contaminante está identificado.
- La concentración del contaminante es conocida, estable y está por debajo de la concentración inmediatamente peligrosa para la vida o la salud (IDLH según NIOSH o IPVS según INSST).
- Hay oxígeno suficiente. La NTP 787 sitúa el mínimo para los filtrantes en el 17 % en volumen, y el portal de protección respiratoria del INSST recomienda no usarlos por debajo del 19,5 %. Lo prudente es quedarse con el 19,5 %.
- Existe un filtro homologado que retiene ese contaminante concreto.
- El contaminante tiene propiedades de aviso (olor, sabor o irritación) que permitan detectar el fallo del filtro antes de que la exposición sea peligrosa. Si no las tiene, el filtrante no da margen para reaccionar cuando se satura.
Si falla una sola de las cinco condiciones, hay que subir a un equipo aislante. La lista no admite negociación.
Cuándo hay que usar obligatoriamente un aislante
El propio INSST señala tres factores que «llevan de forma ineludible» al uso de equipos aislantes: la deficiencia de oxígeno, el desconocimiento de los contaminantes presentes y las atmósferas inmediatamente peligrosas para la vida o la salud (IPVS). En la práctica, eso cubre estas situaciones:
- Deficiencia de oxígeno en la atmósfera (por debajo del 19,5%).
- Contaminante desconocido, sin identificar o cuya concentración no se puede medir.
- Atmósfera IPVS.
- Contaminantes sin propiedades de aviso claras (CO, N₂, argón, muchos gases inorgánicos).
- Concentraciones muy altas o variables durante el trabajo (fugas, arranques de proceso, entrada de espumas o vapores).
- Trabajos de rescate en espacios confinados y actuación de bomberos.
En estas situaciones no hay filtro que valga. Ni el más caro. Ni combinado. Ni de última generación. Un filtro no genera oxígeno, no retiene lo que no está diseñado para retener y no da segundas oportunidades cuando se satura.
Tipos de filtros y qué significan los colores
Los filtros para gases y vapores se identifican con un código de color y una letra normalizados por la UNE-EN 14387. La NTP 787 del INSST recoge toda la clasificación. Los principales:
- Tipo A – marrón: gases y vapores orgánicos con punto de ebullición mayor de 65 °C (disolventes, hidrocarburos habituales).
- Tipo AX – marrón: gases y vapores orgánicos con punto de ebullición menor de 65 °C (disolventes muy volátiles como acetona, éter).
- Tipo B – gris: gases y vapores inorgánicos (cloro, ácido cianhídrico, sulfuro de hidrógeno).
- Tipo E – amarillo: gases ácidos (dióxido de azufre, ácido clorhídrico).
- Tipo K – verde: amoníaco y aminas.
- Tipo Hg – rojo: vapor de mercurio.
- Tipo NO – azul: óxidos de nitrógeno.
- Tipo SX – violeta: sustancias específicas no cubiertas por los tipos anteriores.
- Tipo P – blanco: partículas y aerosoles (según UNE-EN 143).
Los filtros combinan letras cuando hay que proteger frente a varios contaminantes. Un filtro «ABEK-P3» retiene orgánicos, inorgánicos, ácidos, amoníaco y partículas. Cada letra va acompañada de una clase. En los filtros de gases y vapores (1, 2 o 3) la clase indica la capacidad: cuanto más alta, más contaminante retiene el filtro antes de saturarse. En los de partículas (P1, P2 y P3) la clase indica la eficacia filtrante, como recoge la NTP 787.
El factor de protección nominal: la cifra que decide
El factor de protección nominal (FPN) indica cuántas veces reduce el equipo la concentración de contaminante que llega a las vías respiratorias del usuario. Un FPN de 10 significa que si el ambiente tiene una concentración de 100 ppm de un contaminante, dentro de la máscara solo llegarán 10 ppm.
Valores para los equipos más habituales, según la UNE-EN 529 (recopilados, por ejemplo, en el boletín de 3M sobre factores de protección en Europa):
- Mascarilla autofiltrante FFP1: 4.
- Mascarilla autofiltrante FFP2: 12.
- Mascarilla autofiltrante FFP3: 50.
- Media máscara con filtro P2: 12.
- Media máscara con filtro P3: 48. Con filtro de gases: 50.
- Máscara completa con filtro P3: 1.000. Con filtro de gases: 2.000.
- Equipo de ventilación asistida con capuz TH3: 500.
- Equipo de línea de aire con máscara completa (UNE-EN 14593-1): 2.000.
- Equipo de respiración autónoma (ERA) con máscara completa (UNE-EN 137): 2.000.
Con estas cifras se selecciona el equipo: se calcula el factor de protección necesario dividiendo la concentración ambiente por el valor límite legal del contaminante (VLA-ED o el que aplique), y se elige un equipo cuyo FPN sea igual o superior. Ejemplo simple: si la concentración medida es 500 ppm de un gas cuyo VLA-ED es 10 ppm, el factor necesario es 50. Un FFP1 (FPN 4) es insuficiente. Un FFP3 (FPN 50) está en el límite. Una máscara completa con filtro adecuado (FPN 1.000 o 2.000) da margen. Un ERA (FPN 2.000) también, y además no depende del oxígeno del ambiente.
Ojo: el FPN sale de ensayos de laboratorio. En el puesto de trabajo la protección real es menor, y por eso países como Reino Unido, Alemania o Italia aplican factores asignados (FPA) mucho más bajos. En Reino Unido, una FFP3 cuenta como 20, no como 50. Conviene dejar margen.
Este cálculo, que en la teoría es simple, se salta con más frecuencia de la aconsejable en la práctica. La consecuencia es que se usan equipos infradimensionados para el riesgo real.
Qué opciones hay dentro del grupo de los aislantes
Equipos de respiración autónoma (ERA)
El operario lleva a la espalda una botella de aire comprimido (típicamente 6 o 6,8 litros a 300 bar) que le suministra aire a través de un regulador y una máscara facial. Autonomía nominal de 30 a 60 minutos según la botella y el ritmo de consumo. Es la opción para intervenciones de duración corta o media en atmósferas peligrosas, incluidas actuaciones de rescate. Norma: UNE-EN 137.
Equipos de línea de aire
El aire viene por una manguera desde un compresor o un rack de botellas fijo fuera del área contaminada. Autonomía prácticamente ilimitada mientras dure la fuente. Adecuados para trabajos prolongados de mantenimiento, pintura industrial, chorreo o inspección en atmósferas peligrosas. Normas: UNE-EN 14593 (válvula a demanda) y UNE-EN 14594 (flujo continuo). Deben combinarse con un equipo de escape (UNE-EN 402) para que el operario pueda salir por sus medios si falla la línea.
Equipos de escape
Diseñados exclusivamente para huir de una emergencia, no para trabajar. Autonomía típica de 10 a 15 minutos. Los hay filtrantes (para atmósferas con oxígeno normal y contaminantes conocidos) y aislantes (para atmósferas IPVS o con oxígeno bajo). Normas: UNE-EN 402, UNE-EN 403 y UNE-EN 1146. Un equipo de escape no sustituye nunca a un equipo de trabajo.
Marco normativo
Los equipos de protección respiratoria son EPI Categoría III, es decir, protegen frente a riesgos que pueden causar la muerte o daños graves e irreversibles. Esto tiene consecuencias legales:
- Deben estar certificados por un organismo notificado (Reglamento UE 2016/425).
- El empresario tiene que dar formación específica a cada usuario antes del primer uso y periódicamente después.
A eso se suma una recomendación: comprobar con una prueba de ajuste (fit test) que la máscara sella en la cara de cada usuario, como aconseja la UNE-EN 529. El INSST tiene un vídeo sobre cómo se hacen.
La base normativa en España la componen la Ley 31/1995 de PRL, el RD 39/1997 de Servicios de Prevención, el RD 773/1997 sobre uso de EPI (modificado por el RD 1076/2021), el Reglamento (UE) 2016/425 y las normas técnicas UNE-EN de cada tipo de equipo. La guía técnica de referencia para la selección es la UNE-EN 529. Puedes consultar toda la documentación oficial en el apartado de documentación de protección respiratoria del INSST.
Si la respuesta es «aislante»
Este artículo acaba donde empieza nuestro trabajo. No vendemos equipos filtrantes ni hacemos mediciones de higiene industrial: esa parte es de tu servicio de prevención y del fabricante del filtro.
Cuando la evaluación concluye que hace falta un equipo aislante, sí podemos ayudarte con lo que viene después: que los ERA estén revisados (mantenimiento e inspección de ERA), que sus botellas tengan en plazo la inspección visual y el retimbrado (revisión y retimbrado de botellas) y que quien los usa sepa ponérselos y vigilar su autonomía (formación práctica con equipo real). Si estás eligiendo equipo para una operación concreta, cuéntanos el escenario y lo revisamos contigo.
Para seguir leyendo: Normas armonizadas EPI 2026: qué cambia y pruebas de ajuste (fit test).
Preguntas frecuentes sobre selección de protección respiratoria
¿Cuál es la diferencia entre un equipo filtrante y uno aislante?
El filtrante purifica el aire del ambiente antes de que lo respires y depende de que ese aire tenga oxígeno suficiente y de que el filtro elimine el contaminante presente. El aislante suministra aire desde una fuente independiente (botella o línea) y protege frente a cualquier atmósfera, incluidas las que tienen oxígeno bajo o contaminantes desconocidos.
¿A partir de qué porcentaje de oxígeno hay que usar aislante?
La NTP 787 del INSST sitúa en el 17 % el mínimo para usar filtrantes, y el portal de protección respiratoria del propio INSST recomienda no usarlos por debajo del 19,5 %. Lo prudente es tomar el 19,5 %: por debajo, la única opción válida es un equipo aislante (ERA o línea de aire).
¿Sirve una mascarilla FFP3 para todo?
No. Una FFP3 protege contra partículas y aerosoles con factor de protección nominal 50. No sirve para gases ni vapores, y no sirve en atmósferas con deficiencia de oxígeno. Para gases y vapores hay que usar filtros específicos (tipo A, B, E, K u otros según el contaminante). Y para atmósferas con oxígeno bajo o contaminantes desconocidos, hay que usar equipo aislante.
¿Qué significa el color del filtro?
Es un código internacional (UNE-EN 14387) que identifica qué familia de contaminantes retiene: marrón para orgánicos, gris para inorgánicos, amarillo para ácidos, verde para amoníaco, rojo para mercurio, azul para óxidos de nitrógeno, violeta para específicos, blanco para partículas. La NTP 787 del INSST recoge toda la clasificación con la clase (capacidad) de cada filtro.
¿Cómo se calcula el factor de protección necesario?
Se divide la concentración ambiente del contaminante entre su valor límite legal (VLA-ED del INSST). El resultado es el factor de protección mínimo que necesita el equipo. Se elige un equipo cuyo FPN sea igual o superior a ese valor, con margen. Ejemplo: 500 ppm en el ambiente y VLA-ED de 10 ppm dan un factor necesario de 50. Un FFP1 (FPN 4) es claramente insuficiente. Una máscara completa con el filtro adecuado o un ERA (ambos con FPN de 1.000 o más) dan margen para variaciones.
Nota informativa: en la elaboración de este artículo nos hemos apoyado en herramientas de inteligencia artificial para buscar información y redactar el texto. El equipo de NITROX21 ha revisado el contenido antes de publicarlo. Tiene carácter divulgativo y no sustituye a la normativa aplicable ni al asesoramiento técnico de un profesional.